Ambrogio: 

nacido para devolverte tu tiempo

Una historia real que comenzó con un césped.

Era un domingo cualquiera en un pequeño pueblo de la Toscana. Uno de esos días luminosos, perfectos para pasar tiempo al aire libre. Pero Fabrizio — empresario, padre, soñador — estaba en su jardín, cortando el césped. Un ritual semanal, repetitivo, una hora robada a su tiempo libre.

Entonces se le ocurrió una idea simple pero revolucionaria: «¿Y si un robot pudiera hacerlo por mí?» 

Ese pensamiento no se quedó solo en una idea. Bajó al sótano, encontró las ruedas de un viejo cochecito, una caja de electricista, el cuadro de una bicicleta. 

Juntó las piezas, añadió un motor y una cuchilla de cortacésped reciclada. Lo probó en su césped. 
Funcionó.

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Aquella pequeña colección de engranajes, cables y visión cobró vida. Necesitaba un nombre, algo que transmitiera confianza, cercanía y cuidado. Lo llamó Ambrogio, como el mayordomo de un famoso anuncio de televisión: preciso, fiable, silencioso, siempre presente. 

Desde ese momento, todo cambió. Fabrizio Bernini era el fundador de Zucchetti Centro Sistemi, hasta entonces una empresa centrada en el software y la automatización. Pero aquel domingo, en ese césped, nació un nuevo camino: la robótica diseñada para devolver a las personas su tiempo.

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Desde el primer corte hasta una revolución verde.

Ambrogio se convirtió rápidamente en mucho más que un simple experimento. Una vez llevado a la empresa, fue desarrollado, perfeccionado y mejorado con tecnología y diseño italianos. 

El primer modelo, UFO, parecía algo llegado del espacio — y en muchos sentidos lo era. Un robot capaz de cortar el césped por sí solo, en un mundo donde nadie lo había imaginado antes.

Desde el primer cable perimetral hasta la introducción de las baterías de litio, desde el primer robot sin cable hasta los sensores inteligentes, desde el corte en las pendientes más pronunciadas hasta la navegación satelital RTK — Ambrogio ha marcado el camino, año tras año.

Siempre un paso por delante.

Siempre fiel a su misión: devolver tiempo a las personas mientras cuida los espacios verdes. Hoy, Ambrogio trabaja en más de 30 países, moviéndose libremente por jardines privados, campos deportivos, resorts y grandes áreas públicas.

Corta con precisión, nutre el suelo y trabaja en silencio. No impone la tecnología — se adapta. Al fin y al cabo, es el césped el que marca las reglas.

Ambrogio nació de una intuición, pero creció con una visión.

Dar valor al tiempo de las personas, con una tecnología que trabaja en armonía con la naturaleza. Y hoy, 25 años después de que ese sueño naciera en un jardín toscano, sigue cortando, creciendo, innovando. Ambrogio.

El robot que cuida tu césped. Y tu tiempo.

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